V: de antihéroe a icono del hacktivismo

Todo empezó el 5 de noviembre de 1605 con un católico inglés intentando quemar el Parlamento como consecuencia de las injusticias llevadas a cabo por el gobierno protestante de la época: corrupción y aumento de impuestos, persecución a los católicos…
Este hombre se llamaba Guy Fawkes, y formaba parte de un complot al que la historia recuerda como “La conspiración de la pólvora“, que pretendía hacer saltar por los aires al rey y a toda la cámara de los lores para forzar un cambio dinástico. Alguien dentro de este grupo se fue de la lengua y Fawkes fue detenido en los sótanos bajo el Parlamento, con 36 barriles de pólvora. Tras incontables torturas, fue ejecutado.
Poco después empezó a celebrarse cada 5 de noviembre la noche de las hogueras, tradición creada por el gobierno en un intento de convertir la figura de Fawkes en la de un villano, y en la que un muñeco representando a éste era quemado.

V_beginEn la década de los 80, el guionista Alan Moore y el dibujante David Lloyd empezaron a dar forma a una idea acerca de un revolucionario que luchaba contra un estado totalitario y fascista. Se dieron cuenta de que el perfil de Guy Fawkes encajaba bien con el personaje que ellos querían crear, y quisieron rendirle homenaje convirtiéndole en un antihéroe moderno. En palabras de Lloyd “Sabíamos que V iba a ser un fugitivo de un campo de concentración donde había sido sometido a experimentos médicos, pero luego tuvimos la idea de que en su locura iba a adoptar la personalidad de Guy Fawkes, nuestro gran revolucionario histórico”. En la novela gráfica, V toma a este icono como modelo en su lucha contra un régimen de corte fascista en una Inglaterra de ficción.
En 1979, Margaret Thatcher llegó al poder en el Reino Unido y durante su mandato tomó una serie de medidas como reducir el poder de los sindicatos, privatizar empresas públicas o desregularizar el mercado laboral. “V de Vendetta” se inspiró en este régimen ultraconservador y auguraba lo que ocurriría si los ciudadanos no ponían límites a sus gobiernos.
“Desde el alba de la humanidad, un puñado de opresores ha aceptado la responsabilidad sobre nuestras vidas que debimos haber aceptado nosotros. Al hacerlo tomaron nuestro poder. Al no hacer nada, renunciamos a él. Ya hemos visto a dónde nos conduce su camino, a través de campos de concentración y guerras, hacia el matadero.” ― Alan Moore, V de Vendetta

portada VEn el cómic, ambientado en un ficticio 1997, tras una guerra nuclear Inglaterra se ha convertido en un estado fascista en el que los ciudadanos temiendo el hambre y la guerra, aceptan sacrificar su libertad  y sus derechos. Esta Inglaterra distópica está poblada de violentos policías corruptos, medios de comunicación al servicio del estado, sacerdotes pedófilos, campos de concentración en los que se experimenta con prisioneros… Se persigue a todo aquel considerado peligroso para el régimen, se prohibe la cultura, y existen un control y vigilancia constantes mediante dispositivos de seguridad. El protagonista, V, surge como héroe redentor que, para derrocar el régimen, destruye el Parlamento británico, terminando lo que Fawkes había empezado siglos antes.
“Esta noche debéis elegir qué queréis, una vida propia o volver a las cadenas. Elegid con cuidado.” ― Alan Moore, V de Vendetta
El modelo de gobierno contra el que V luchaba no dista tanto de otros regímenes políticos actuales. Aspectos como la malversación del erario público, la manipulación informativa, la falta de privacidad, la cultura del miedo y, en algunos países, la falta absoluta de libertad de expresión, hacen que el tema retratado en la novela gráfica siga teniendo vigencia.
Esto ha llevado a que la imagen del antihéroe se haya convertido en los últimos años en un icono de los movimientos antisistema, apareciendo en distintos actos de protesta a lo largo del mundo, desde Occupy Wall Street hasta la Primavera árabe.

VProtestasReutersLa capacidad que ofrece la máscara de V de representar una idea por encima de la individualidad, la ha convertido en una opción óptima para colectivos como Anonymous. La máscara no es nadie y son todos a la vez. Quien la usa oculta su identidad y a la vez se identifica con un colectivo. Según David Lloyd: “Mi impresión es que Anonymous necesitaba una imagen polivalente que les sirviera tanto para ocultar su identidad como para simbolizar que defienden el individualismo. V de Vendetta es una historia sobre alguien solo contra el sistema”.
Anonymous son un grupo de ciberactivistas que actúan en la red. Dicen luchar por la transparencia y la libertad de expresión. No son un grupo definido ni tienen líderes. Su lema es “Somos una legión, no perdonamos, no olvidamos, espéranos.”

Vendetta-activismoLa máscara se ha convertido en un símbolo de resistencia al poder, en un meme cultural que se utiliza contra las injusticias por todo el mundo. Y a día de hoy, guardas ingleses siguen revisando los sótanos bajo el Palacio de Westminster antes de cada discurso de la reina en la apertura del curso político. El espíritu de Fawkes sigue vivo.
“¿Quería matarme? Bajo esta capa no queda carne ni sangre que se pueda matar. Sólo hay una idea. Las ideas son a prueba de balas. Adiós” ― Alan Moore, V de Vendetta

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