CUMBRE, de Andrés García Ibáñez

cumbre
ANDRÉS GARCÍA IBÁÑEZ
Cumbre, 2001
Óleo sobre tela
97 x 195 cm
Museo Casa Ibáñez, Olula del Río

Andrés G. Ibáñez nace en Olula del Río (Almería) el 24 de septiembre de 1971.
Se inicia en el Arte, a muy temprana edad, gracias a la figura de su abuelo materno, José Ibáñez Fábrega (artesano, tallista, pintor, dorador, ebanista, músico e inventor) y llegará a verse influenciado y guiado por la obra pictórica de Francisco de Goya, en especial, y de otros maestros clásicos de la pintura, tales como Velázquez o Rembrandt, a lo largo de su trayectoria artística, de la cual emana una soberbia calidad técnica, compromiso con el entorno y espíritu de autoexigencia.

García Ibáñez, arquitecto, escultor, fotógrafo y ante todo pintor, funda en los años 90 su propia casa-museo-taller en Olula del Río, un espacio primariamente concebido para vivir y desarrollar su actividad creadora y el cual, más tarde, pasará a conocerse como Museo Casa Ibáñez, inaugurado oficialmente en 2004.

“Cumbre” pertenece a la serie Mediocres, una de las 34 series en las que ha sido organizada la obra de Andrés al completo (pintura, escultura y fotografía). Se trata de una serie impregnada del inconformismo y la rebeldía propios del artista ante aspectos evidentes de la realidad que nos rodea. García Ibáñez destapa, con buena parte de su trabajo, la lacra que ha caracterizado a las clases dirigentes desde tiempos inmemoriales y, para ello, se sirve de la ironía, utilizada con ingenio y con la cual pretende llegar al público sin prescindir de la respetuosidad. Fruto de su visión del mundo nace la crítica al statu quo, una crítica que se declara per se en pos de un intento bienintencionado de convocar al cambio también mediante el talento y la constancia.

Con “Cumbre”, la obra que nos ocupa, es fácil evocar la perpetuación de la posición que vienen ejerciendo los mediocres. Los mediocres ocupan los puestos más altos en la sociedad porque se caracterizan por ser sumamente serviles y capaces, a su vez, de rebajarse ante la “superioridad” de las multinacionales. Los vemos aquí atenazados, inutilizados; han perdido la libertad y el juicio, y cabría añadir que constituyen el blanco de una patente militarización.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s